Baby_beef_Rubaiyat_plato

Fernando Saiz. 22 de julio de 2011.

Restaurante Baby Beef Rubaiyat.  Juan Ramón Jiménez, 27. Madrid

Factura para dos, con cañas: 93,50 euros.

Precios. Aperitivo, 5,30. Ensalada Rubaiyat, 15,12. Anchoas con pimientos asados, 17,80. Baby beef 'rib eye', 32,40. Kobe baby beef, 65,90. Pollo de corral asado con pimientos del piquillo, 23,8. Lomo de lubina salvaje, 32,40. Chuletón, 33,48.

Puntuación comida, 7. Puntuación precio, 4,00. Relación comida/precio, 5,50.

Esta entrada es una equivocación. El  Rabaiyat debe figurar en cualquier guía de restaurantes de carne, o de cocina extranjera, o de nombres con inspiración artística, pero no en un blog que valora sobre todo la relación entre la calidad y el precio. El caso es que yo tenía muchas ganas de comer aquí, y una vez colmadas tengo también ganas de contarlo, así que ignoro momentáneamente los principios esenciales de El Precio del Mantel y procedo a comentar la experiencia.

En Rubaiyat se come bien. Sirven algunas de las mejores carnes (de origen argentino, brasileño y gallego) que he probado en mi vida. El punto y el servicio son impecables. El espacio es cómodo y acogedor (por cierto, aquí impartía doctrina económica en los años noventa el profesor Fuentes Quintana, en los tradicionales almuerzos que Funcas celebraba en lo que entonces era Cabo Mayor). Hasta el nombre del restaurante, que toma de unos cuartetos escritos por el poeta y científico persa Omar Khayyam, es evocador y atractivo. Pero el precio... Hay que hacer un gran esfuerzo de contención para no emparejar lo que vale comer en Baby Beef Rubaiyat con algún adjetivo denigrador.   Sencillamente, sus precios están fuera de la realidad, lo cual penaliza gravemente su por lo demás honesta propuesta de dar bien de comer, con excelente materia prima, un tratamiento sencillo y un atractivo sentido contemporáneo del rito carnívoro.

El que se fije en el importe de la factura arriba reseñado pensará que no es para tanto. Noventa y tantos euros del ala para dos, en Madrid, no es un cifra insensata. Pero hay que tener en cuenta que en Rubaiyat es casi imposible comer por menos. En realidad, lo único que pedimos fue la carne, unas cañas para hidratar y unos cafés de remate. Nada más. El aperitivo, que está rico pero no sobresaliente, te lo colocan y te lo cobran quieras o no. Con eso tiramos. Por supuesto, si haces una comida más ortodoxa, con alguna entrada y vino, la factura se te va tranquilamente hasta 65 euros por cabeza, que son palabras mayores. Y si ya metes por medio la carne de Kobe entonces derrapas hasta cerca de 100 euros. Por buscar una referencia remota, pero no del todo absurda, en el Celler de Can Roca de Girona, que ha sido considerado el segundo mejor restaurante del mundo, puedes encontrar un menú desgustación de cinco platos y dos postres por 125 euros.

¿Vale lo que cuesta? Yo creo que no. La experiencia de comer en Baby Beef Rabaiyat es buena. Su terraza es una de las más solicitadas de Madrid, el entrecote (o 'rib eye') que nos apretamos, y que es uno de sus platos estrella, era una pieza excelente de lomo alto impecablemente cocinada. Pero el mordisco de la cuenta te anula en parte las buenas sensaciones. Será que la crisis, ay, nos conturba el ánimo.

 

Comentarios (2)
2 Jueves, 25 de Abril de 2013 10:48
Anjel Ximenez
Terraza encantadora, trato exquisito, carne extrordinaria, precio excesivo.
1 Miércoles, 27 de Julio de 2011 06:05
Javier Fernández
Completamente de acuerdo. No vale lo que te cobran. La carne está buena (como en muchos sitios) y el servicio justito. Yo estuve hace unos meses dos veces casi seguidas, con dos grupos diferentes, y las dos mal. Yo ya lo he tachado.

Saludos