Fernando Saiz. 14 de junio de 2012

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"El silencio hace mucho ruido" (Proverbio anónimo)

La política de comunicación del presidente Rajoy es un misterio. Cuántas más cosas pasan en el pais, menos sale para explicarlas. Los que lo conocen dicen que él es así. Prudente a la par que discreto. Voces mucho más acreditadas que la mía (http://www.elimparcial.es/contenido/105175.html) intentan descifrar, bien que sin mucho éxito, esta estrategia del mutis por el foro. Algunos reputados comunicólogos (http://www.luisarroyo.com/) consideran incluso que la política de la ausencia escénica están rindiendo buenos resultados a la imagen del presidente.

Desde este pequeño atril de opinión quisiera, sin embargo, realizar una aportación decisiva a este debate.

Yo sé por qué Rajoy no da la cara.

Conozco su secreto.

No es por carácter ni por astucia.

No es por intuición ni por cálculo.

Tampoco por pereza.

Es porque...

... ¡porque cada vez que sale la caga!

Perdón por la escatológica expresión. Pero que nadie piense que se trata de un exabrupto irracional sesgado por la inquina. Muy al contrario: se trata de una conclusión científica basada en la observación empírica, la investigación documental y el análisis más riguroso.

Estos son los hechos. Juzguen ustedes.

2 de abril. Rajoy realiza una intervención pública en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular para explicar los presupuestos recién aprobados por el Gobierno. En las cuatro siguientes sesiones de bolsa, el índice Ibex 35 pierde 609 puntos, es decir, el 7,6%. En las mismas cuatro jornadas posteriores a la intervención del presidente, la prima de riesgo sube un 13,9% y pasa de 353 a 402 puntos.

28 de mayo. Rajoy ofrece en la sede del PP su primera rueda de prensa como presidente y niega que la banca española vaya a ser rescatada. En las cinco sesiones siguientes, el Ibex 35 baja 478 puntos, lo que equivale a un 7,3%, mientras la prima de riesgo sube con una intensidad similar (un 7,5%) y se dispara hasta los 533 puntos.

10 de junio. Rajoy da en el Palacio de la Moncloa su segunda rueda de prensa para explicar con aire triunfal por qué el rescate de la banca no es un rescate. Cuatro días después de su lúcida intervención, el Ibex 35 sube 114 puntos, un 2,2%, pero la prima de riesgo se desboca (aumenta un 10,8%, 53 puntos más) y marca un nuevo recórd de 543 puntos, mientras el bono español de diez años perfora la zona crítica del 7%. 

Post Scriptum. ¿Hay motivos o no hay motivos para estar callado?  

Comentarios (3)
3 Viernes, 15 de Junio de 2012 11:43
Fernando S.
Bueno, esto sí que es una análisis en profundidad de la estrategia de Rajoy y sus consecuencias. Y además estoy de acuerdo en casi todo. Muchas gracias, Alma en pena, por la aportación. Por cierto, hay otra cita de James Carville, el asesor de Clinton, que va bien con la historia: "Ya sé que odias escucharme. Pero tienes que hacerlo".
2 Viernes, 15 de Junio de 2012 10:51
Alma en pena
suturar ... suturar las heridas. En qué estaría yo pensando ... Ah, es que estaba enviando, al mismo tiempo, mi CV a La Moncloa. A ver si cae algo.
1 Viernes, 15 de Junio de 2012 10:47
Alma en pena
Gran argumentario. Tan contundente y preciso como escueto y conciso. El problema de Rajoy no es su natural inclinación a apostar por la prudencia infinita y desesperante. Es esta tendencia, sumada a una casta de asesores del género adulador. Alguien en este país debería empezar a premiar a asesores tipo James Carville, aquel que acuñó el término 'es la economía, estúpido' que siguió a pies juntillas Bill Clinton antes de firmar la etapa de esplendor más importante de EEUU. ¿Se figura alguien en este país permitiendo, sin ser despedido, que un subalterno tuyo te pueda llamar estúpido? ¿Aunque sea sólo para captar tu atención como, sin duda, quiso hacer Carville?

Fernando da con varias claves empíricas. Yo añadiría dos precedentes constatables de la chabacanería de Rajoy y sus acólitos. Para más inri, firmado por analistas económicos internacionales.

Primero. A comienzos de mayo. Thomas Mayer, analista de Deutsche Bank. Al hablar de las diferencias entre Italia y España en la era Rajoy-Monti (casi simultánea en sus orígenes) y la explicación a por qué Italia ha revertido la presión de los mercados en relación a España y reducido la prima de riesgo por debajo de la hispana. A su juicio, mientras Monti, explica este analista, “ha sido capaz de enfatizar a los mercados los puntos fuertes de Italia y, al mismo tiempo, restar importancia a la debilidad de la economía" (pese a la lamentable herencia económica de Berlusconi), Rajoy “no ha sido convincente, ni a la hora de aclarar los motivos del descontrol del déficit heredado por el Ejecutivo de Zapatero, ni de eliminar los temores sobre el sistema financiero, sobre los créditos inmobiliarios de la banca o sobre la prolongada atonía del sector constructor”.

Segunda. En marzo, los días previos a la presentación de los presupuestos. Willem Buiter, analista de Citi, transmite un diagnóstico contundente sobre España, a la que augura una declaración de “suspensión de pagos de la deuda, pero sin llegar a tener que restructurar sus obligaciones de pago”. Al menos de momento, porque este riesgo final -aclara- “está también en su nivel más alto desde que se inició la crisis”. Es decir, que para Buiter, el Gobierno español, que “ha perdido un tiempo precioso para inculcar austeridad a sus regiones durante los meses que ha tardado en presentar los presupuestos de este año por motivos electorales en Andalucía y Asturias”, se verá presionado por la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) para acudir al recién renovado fondo de rescate. Debido -precisa- al excesivo apalancamiento de las cuentas públicas -que dirigen el ratio de deuda hasta cotas reales próximas al 90% del PIB, al término de 2011, por las coberturas al fondo de la Seguridad Social y las insolvencias del sector público empresarial-, así como de familias, bancos y empresas no financieras, por la debilidad de un sector inmobiliario cuyo ajuste “está todavía a mitad de camino de su final”.

Entretanto, se han sucedido las voces demagógicas del estilo de Javier Arenas, el gran subcampeón, uno de los mayores demagogos de la clase política que nos gobierna, a derechas e izquierdas y principal benefactor de la decisión de Rajoy y Montoro de retrasar un presupuesto para que 'ganase' la vieja Al-Andalus. Su consigna, a finales de año, cuando el BCE inyectó, en dos ocasiones, cifras billonarias al sistema bancario europeo (es decir, sobre todo, al español). "Este Gobierno ha recuperado el peso internacional de España" ... en dos sesiones por Europa, vamos, como se ha podido comprobar seis meses después. O las que continúan con la letanía de la perversa herencia económica (cierta), buscando culpas ajenas (ora de Almunia, ora de MAFO) a despropósitos manifiestos de gestión gubernamental (caso Bankia, dos reformas financieras en cuatro meses, ...) mientras se fugan capitales, los ajustes no acaban de frenar la hemorragia y las reformas no saturan las heridas.

En fin, un cuadro. Como para que un gallego lo explique. Con esos iluminados que le rodean. Normal que haga uso de esa salida típica galleguista de "si te digo la verdad, te mentiría" que es lo mismo que comparecer para ... estropearlo todo. Mejor, me voy a ver la Eurocopa. Al fin y al cabo, es lo que recomienda últimamente las portadas de La Razón. Periódico que dirige, por cierto, un antiguo colaborador-asesor-sin el menor resquicio de alma de Carville, de Rajoy.